Clunes Gutiérrez, Gloria

Apellidos: Clunes Gutiérrez
Nombres: Gloria
Fecha de nacimiento: 19420808
Nombre de los padres: Alfonso y Josefina
Ciudad natal: Santiago
Lugar en la familia: Menor de dos hermanas
Religión: Sin información
Estudios: Escuela de diseño, Universidad de Chile
Actividad en Chile: Diseño, artesanía
Participación en Chile: Sin información
Situación de familia: Soltera
Hijos: Sin hijos
Nietos: Sin nietos
Residencia en Chile: Sin información
Año de llegada a Quebec: 1975
Actividad en Quebec: Teatro
Participación en Quebec: Sin información
Residencia en Quebec: Sin información
Retorno a Chile: No
Fecha del deceso: 20221120
Ciudad del deceso: Chicago, cuando viajaba hacia Chile
Anexos:
Poema «Gloria» por Aspasia Worlitzky, publicado en la revista Protach, vol.12, n.1, 2002, p.21
Nos vimos casi juntas, Gloria. La última vez que te vi fue en la reunión de los teatreros.
Saliste a fumar afuera y conversamos, te reías.
Nos estuvimos acordando de los pinches, de la Carmen, de la Tilma, de los enredos del exilio.
Me dijiste que te habían arrancado de tu Chile nuevamente
para poder arrancarte de las garras de tu muerte.
Así hablabas de crudo, directo. Estabas muy delgada y bella,
algo irradiaba en ti a pesar de todo, era como si estuvieras ya elevando.
Me sentí de pronto invadida por tu sosiego, quise decirte que sabía, que te irías como llegaste, con las ilusiones puestas.
Quise decirte que mi Sergio estaba ahora bien, sin pesares y yo lo sabía,
Sin embargo me callé, llovía fino y no me atreví a secar una lágrima confundida
que se alojó indiscreta en mi regazo. Condescendiente, también encendí un cigarrillo
y a través del leve humillo blanco, la brillantez de nuestras miradas se confundió.
Tu mano descansó en mi brazo tenso, «no te preocupes si no puedes venir a verme’
Luego la despedida, apresurada te estreché y me regalaste aquel abrazo, me recibiste.
No fui capaz de ir a verte y por eso te estoy escribiendo,
yo sigo aquí como los otros.
Desde donde estás, ya sin amargura ni espera, desde allá recibe aunque sea el eco
de lo que estamos leyendo y guárdalo, Gloria, hasta que vuelvas al tiempo
de los que estamos existiendo.