Arellano Pardo, Sergio

Apellidos: Arellano Pardo
Nombres: Sergio
Fecha de nacimiento: 1942/02/25
Nombre de los padres: Enrique Arellano Badilla e Inés Pardo Silva
Ciudad natal: Valdivia
Lugar en la familia: Menor de dos hermanos, Gladys y Sergio
Estudios: Colegio salesiano de Valdivia, Conservatorio nacional de música, Santiago, y departamento de música, Universidad de Chile
Actividad en Chile: Músico, director de orquesta
Participación en Chile: Colaboró con los conjuntos Inti-Illimani y Quilapayún
Situación de familia: Casado con Olga Santibáñez en 1968
Hijos: Sergio, Jaime y Alejandra.
Nietos: Seis nietos: Pablo Emilio, Rafael, Mateo, Marie-Genièveve, Lucas y Juliette
Año de llegada a Quebec: Quebec, abril de 1974
Actividad en Quebec: Músico, director de orquesta
Residencia en Quebec: Beauport
Retorno a Chile: No
Fecha del deceso: 2011/12/23
Ciudad del deceso: Quebec
Anexos:
Sergio Arellano Pardo
Por Olga Santibáñez
Sergio comenzó a estudiar piano a los cuatro años. Durante su infancia participó en conciertos y actividades culturales en Valdivia, su ciudad natal. Adolescente, emigró a Santiago. Entra al Conservatorio Nacional de música y a la Universidad de Chile a estudiar pedagogía en música. En 1968 contrae matrimonio con Olga Santibáñez Salinas y fueron padres de tres hijos, Sergio, Jaime Enrique y María Alejandra.
Sergio se Integró a la vida musical y artística de Santiago, trabajando como pianista, arreglador y director de orquesta en radio y televisión, colaborando con artistas de renombre de la música popular, llegando a ser director musical del canal 9 de la Universidad de Chile.
En 1974 acepta un contrato de 6 meses para formar un grupo de música bailable en Quebec. Permaneció 2 años trabajando con su grupo formado por músicos chilenos, recorriendo la provincia, tocando bailables en casas de danza, bares y discotecas.
Sergio decide quedarse en Québec, ciudad que lo cautivó desde el primer día. Solicita residencia permanente, y la obtiene después de dos años trabajando con contratos de 6 meses. Enseguida reclama a su esposa Olga, su suegra Angela y sus tres hijos, de 7, 5 y 4 años quienes llegaron como inmigrantes recibidos en 1976.
La familia se ínstaló en Beauport, donde vivió durante 40 años. Priorizando la estabilidad de los hijos que llegaron a temprana edad, no se habló de retorno a Chile. Sergio amaba la ciudad de Québec, que le hacía recordar Valdivia. El prestigio de Sergio y su grupo les permitió terminar con la vida de músicos nómades y fueron contratados por el prestigioso Château Frontenac que en aquel tiempo contaba con una sala de danza muy concurrida. Sergio se dio a conocer como pianista y se incorporó rápidamente al ambiente artístico y cultural de Québec. Fue pianista en Tėlé-Métropole, más tarde TVA. Participó en festivales y festividades nacionales acompañando como pianista y como conductor de orquesta, a los artistas más conocidos y reputados de la nación quebequense. Colaboró y participó en festividades y en grabaciones de discos con destacados músicos de la nación Huronne-Wendat.
Algunos años más tarde decide retirarse de la música bailable y forma un dúo de música clásica con Lajos Molnar, violinista húngaro, una gran amistad musical se desarrolla y al mismo tiempo trabajan en otro hotel de prestigio en Québec. Comienza una maestría en Interpretación en la Universidad Laval y ejerce como profesor de piano en el Séminaire St-François. En sus momentos de ocio y descanso, Sergio «hace» música con sus amigos, entre otros, Carlos León y Carlos Manzi.
En los últimos años de su vida Sergio decide explorar una nueva aventura musical y guiado por su constante deseo de viajar y conocer el mundo, obtiene contratos en Holland América, compañía de cruceros y así como director musical recorre el mundo durante 10 años, por períodos de 3 a 6 meses. Los hijos ya adultos, Sergio empieza a hablar de retorno a Chile. Su anhelo era jubilar y formar un conjunto de música de cámara, volver a Chile la mitad del año y hacer música en su país con sus antiguos colegas músicos y también con aquellos que estaban de vuelta del exilio. El año de su jubilación, Sergio fue diagnosticado con una enfermedad incurable y muere al año siguiente, 2011, a los 63 años.
Sergio fue músico, amante de la música en todas sus formas y dedicó su vida a su pasión sufriendo y enojándose al mismo tiempo cuando alguien afirmaba: Ud. es músico, pero en qué trabaja? Apasionado por su arte, Sergio llevó una vida feliz, tenía un carácter amigable, era conversador interesante, vivió rodeado de amigos tan apasionados por la música como él. Conoció a seis de sus siete nietos, Marie-Geneviève, Juliette, Mateo, Pablo-Emilio, Rafael, Lucas y Chloé. Una gran familia que llegó y se quedó en Québec.